Buenas mojaditos!
Por fin he acabado los exámenes y tengo tiempo para escribir, así que hoy vamos a contaros José Antonio y yo (Leni) cómo empezó nuestra aficción por el mundo submarino.
Voy a empezar por contar mi historia. Desde que era pequeña recuerdo que me gustaba bucear. Todos los veranos en el campo de mi abuela, en el que había una piscina, me pasaba las horas y las horas en el agua hasta que me arrugaba como una pasa, y a veces hasta más. Había mil juegos a los que jugar con mis primos, entre ellos: ver quién aguanta más debajo de agua, cantar una canción debajo del agua e intentar averiguar cual era, tirar cosas desde arriba y ver quién la encontraba antes en el fondo... No se como me las apañaba pero pasaba casi más tiempo aguantando la respiración que en la superficie. Ya algo más mayor descubrí cosas como que si soltabas todo el aire de los pulmones te quedabas pegada en el fondo, y te podías sentar y tumbarte sin flotar... jajaja qué tiempos aquellos. También tuve unas gafas de bucear con las que me buceaba el ancho de la piscina olímpica de mi pueblo, y en las escasas escapadas a la playa, jugaba con mis primos y mi padre a ver quién cogía arena del fondo a tientas jejeje. Recuerdo haber buceado en Mallorca, en la Manga del Mar Menor... pero no gran cosa. Cuando acabó la niñez dejé un poco de lado el tema acuático (salvo por la natación), hasta que conocí a Jose... él me picó para empezar a usar el snorkel, en Conil en el 2005, y compré lo que fue mi primer equipo de buceo: unas gafas y un tubo de una tienda de los 20 duros...
La historia de Jose fue un poco paralela pero según él, mucho más chuli. Desde pequeño también era el flipaillo de bucearse los largos de las piscinas, picado con su padre, el único rival digno y el único que le ha vencido hasta el día de hoy. Se cronometraba incluso para ver cuanto aguantaba debajo de agua. Con los colegas, ya algo más mayor, hacían el típico pique de bajar hasta el fondo y traer un puñado de arena para demostrar la valentía de llegar al fondo a tientas (en las playas de Huelva no se ve ná en el agua). Su primer tubo y gafas se los compró en Los Caños en un fin de semana de juerga, donde descubrió que bajo el mar había mucho que ver apenas a 2 metros de la orilla. A esa le siguieron más "inmersiones" en Conil, Aguadulce y Cabo de Gata.
El destino quiso que nos uniéramos y continuáramos esta aficción. Conil (verano 2005) fue nuestro primer destino playero juntos, y fue donde yo hice snorkel por primera vez. Decidí directamente que aquel era el camino de la felicidad en el verano.
Nuestra segunda escapada fue algo más lejos. Aprovechando que tengo familia en Mallorca, nos fuimos una semana a esa isla de preciosas playas y aguas cristalinas (verano 2006). Alquilamos un coche y nos visitamos todas las calas que buenamente se podían recorrer en escasos 5 días. Qué decir de aquel viaje... fue perfecto. Allí ya empezamos a bajar algunos metros, hasta 5 me atrevería a decir. Vimos por primera vez a las crías de Castañuela, una raya, un montón de rocas con arcos y recobecos y una visibilidad hasta ahora no superada (aquello es otro mundo)...
Para el siguiente verano, ya nos hicimos de un equipo "profesional" del Decathlon, con sus gafas, tubo y aletas chusqueras de todo a 20€ (verano 2007). Qué profesionales íbamos los dos a nuestro tercer destino... Almería!! Al contrario que en Mallorca, el oleaje no acompañó, pero aun así buceamos un día cerca de la Isleta del Moro (en las praderas de posidonia) y dos días en el mismo Cabo de Gata, que quedaba algo resguardado del oleaje. Por allí vimos una gran riqueza marina, tanto en vegetación como en fauna (caracolillos, erizos, peces de todos los tipos...). También fue aquí donde estrenamos las aletas, ese año no le sacamos demasiado partido, pero al final de la semana ya conocíamos la existencia de la hipervelocidad acuática y significó un antes y un después.
En ese mismo año tras las vacaciones y al año siguiente en Conil (verano 2008) empezó a elucubrarse lo que ahora nos mantiene entretenidos... pero eso ya lo contaremos en otra entrada jejeje.
Continuará....
Por fin he acabado los exámenes y tengo tiempo para escribir, así que hoy vamos a contaros José Antonio y yo (Leni) cómo empezó nuestra aficción por el mundo submarino.
Voy a empezar por contar mi historia. Desde que era pequeña recuerdo que me gustaba bucear. Todos los veranos en el campo de mi abuela, en el que había una piscina, me pasaba las horas y las horas en el agua hasta que me arrugaba como una pasa, y a veces hasta más. Había mil juegos a los que jugar con mis primos, entre ellos: ver quién aguanta más debajo de agua, cantar una canción debajo del agua e intentar averiguar cual era, tirar cosas desde arriba y ver quién la encontraba antes en el fondo... No se como me las apañaba pero pasaba casi más tiempo aguantando la respiración que en la superficie. Ya algo más mayor descubrí cosas como que si soltabas todo el aire de los pulmones te quedabas pegada en el fondo, y te podías sentar y tumbarte sin flotar... jajaja qué tiempos aquellos. También tuve unas gafas de bucear con las que me buceaba el ancho de la piscina olímpica de mi pueblo, y en las escasas escapadas a la playa, jugaba con mis primos y mi padre a ver quién cogía arena del fondo a tientas jejeje. Recuerdo haber buceado en Mallorca, en la Manga del Mar Menor... pero no gran cosa. Cuando acabó la niñez dejé un poco de lado el tema acuático (salvo por la natación), hasta que conocí a Jose... él me picó para empezar a usar el snorkel, en Conil en el 2005, y compré lo que fue mi primer equipo de buceo: unas gafas y un tubo de una tienda de los 20 duros...
La historia de Jose fue un poco paralela pero según él, mucho más chuli. Desde pequeño también era el flipaillo de bucearse los largos de las piscinas, picado con su padre, el único rival digno y el único que le ha vencido hasta el día de hoy. Se cronometraba incluso para ver cuanto aguantaba debajo de agua. Con los colegas, ya algo más mayor, hacían el típico pique de bajar hasta el fondo y traer un puñado de arena para demostrar la valentía de llegar al fondo a tientas (en las playas de Huelva no se ve ná en el agua). Su primer tubo y gafas se los compró en Los Caños en un fin de semana de juerga, donde descubrió que bajo el mar había mucho que ver apenas a 2 metros de la orilla. A esa le siguieron más "inmersiones" en Conil, Aguadulce y Cabo de Gata.
El destino quiso que nos uniéramos y continuáramos esta aficción. Conil (verano 2005) fue nuestro primer destino playero juntos, y fue donde yo hice snorkel por primera vez. Decidí directamente que aquel era el camino de la felicidad en el verano.
Nuestra segunda escapada fue algo más lejos. Aprovechando que tengo familia en Mallorca, nos fuimos una semana a esa isla de preciosas playas y aguas cristalinas (verano 2006). Alquilamos un coche y nos visitamos todas las calas que buenamente se podían recorrer en escasos 5 días. Qué decir de aquel viaje... fue perfecto. Allí ya empezamos a bajar algunos metros, hasta 5 me atrevería a decir. Vimos por primera vez a las crías de Castañuela, una raya, un montón de rocas con arcos y recobecos y una visibilidad hasta ahora no superada (aquello es otro mundo)...
Para el siguiente verano, ya nos hicimos de un equipo "profesional" del Decathlon, con sus gafas, tubo y aletas chusqueras de todo a 20€ (verano 2007). Qué profesionales íbamos los dos a nuestro tercer destino... Almería!! Al contrario que en Mallorca, el oleaje no acompañó, pero aun así buceamos un día cerca de la Isleta del Moro (en las praderas de posidonia) y dos días en el mismo Cabo de Gata, que quedaba algo resguardado del oleaje. Por allí vimos una gran riqueza marina, tanto en vegetación como en fauna (caracolillos, erizos, peces de todos los tipos...). También fue aquí donde estrenamos las aletas, ese año no le sacamos demasiado partido, pero al final de la semana ya conocíamos la existencia de la hipervelocidad acuática y significó un antes y un después.
En ese mismo año tras las vacaciones y al año siguiente en Conil (verano 2008) empezó a elucubrarse lo que ahora nos mantiene entretenidos... pero eso ya lo contaremos en otra entrada jejeje.
Continuará....


